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viernes, 13 de diciembre de 2013

Cuento de Navidad (parte III): en la discoteca Madiba

...Los hermanos se miran desconsolados. La gente, desesperada, va y viene de un lado al otro del local sin saber muy bien que hacer.

Es el caos y como tal, provoca imágenes dantescas:

Una famosísima presentadora de televisión matinal corre hacia el baño mientras vocea: "apurar cielos pretendo, ya que me tratáis así..."

Un futbolista, elevado a la categoría de semidiós, por cada trago que da, repite: la belleza está en tu cabeza, la belleza está en tu cabeza...

Un actor postadolescente va escupiendo versos mientras vaga sin rumbo fjo, con la mirada perdida:  "...Es un lugar muy triste que ha prohibido los héroes y ha dejado pudrirse las rosas del escándalo..."

- ¿Y ahora, de qué vamos a vivir?, se pregunta la princesa del pueblo, sentada en un rincón. - Habrá que ir haciendo las maletas, añade.

Mientras tanto, en la sala VIP, inmunes a todo, políticos y empresarios engominados, siguen con sus tejemanejes. Ellos, al igual que las más altas instituciones del Estado, tienen una formación, sí, pero saben, que para triunfar en España, es mejor no hacerla ni puto caso. 

FIN

domingo, 14 de abril de 2013

Escraches de todos y para todos

Hay que ver como hemos cambiado. Hace un pelín más de doscientos años, en Occidente, la peña que ya no tenía ni de comer ni nada que perder, sencillamente, no tenía tanta paciencia como ahora y tiraba de trabuco. O bien se lanzaba al monte y se hacía bandolera o bien, si la cosa era a nivel general, tiraba también de trabuco, tomaba la Bastilla y de paso, probaba inventos nuevos tales como la guillotina. Con los políticos ineptos que les habían conducido hasta allí e incluso con la mismísima monarquía. A esto, en los libros de Historia, se le ha denominado revolución.

Hoy día, en ese mismo Occidente, nos conformamos con plantarnos a la salida del Congreso o de la casa del político de turno. ¿Para qué? Para recordarle que detrás de las cifras sobre las que toman decisiones tan alegremente, hay personas detrás. Personas de carne y hueso que lo han perdido todo debido a una crisis que ellos no han provocado y que, por desgracia, salvo los culpables, los demás nos tenemos que comer con patatas. A esto se le llama escrache, que suena como más moderno. Antes, se llamaba piquete informativo o cabreo general.

El resultado es obvio: molestar. Y la reacción también es obvia: el señor diputado, al cual se molesta, se mosquea y empieza, a viva voz, a denunciar que se le molesta.

Oiga usted, señor político, a mí también me escrachea la vecina de arriba con sus tacones a las siete de la mañana y no voy rasgándome las vestiduras. O que tengan que cortar calles enteras porque la gente salga a celebrar triunfos deportivos, sacar al santo para que llueva, levantar las aceras cada dos por tres para meter tubos, o soportar el chunda chunda con que algunos intelectuales nos obsequian desde sus flamantes coches tuneados a las tres de la madrugada. Aquí hay escraches para todos los gustos. Por no hablar de las bajadas de salarios, pérdidas de paga extra y Eres aunque la empresa tenga beneficios, véase Timofónica, por ejemplo. Si eso jode, señor diputado, imagínese usted lo que tiene que reventar que te echen de tu casa porque no la puedes pagar.

Lo que nos parece de chiste,señor diputado, es que tenga tan poquita memoria, tal vez no la tenga, de hecho. Debe ser por los cubatas que se pimpla a bajo precio en el Congreso, ya que tiene, después, chófer que le lleve a su casa de más de 30 metros. Y también cojonazos. Porque mientras alzan la voz y siguen sin hacer nada contundente para cortar esta sangría (paro y desahucios), el nivel de rebote del personal sigue subiendo más que la prima de riesgo. Y llegará un momento en el cual el buen rollito se habrá acabao. Y todos aquellos que ahora claman al cielo porque son molestados, quizá, el día de mañana, mientras huyan en helicóptero, seguirán preguntándose por qué. Demostrando que siguen sin enterarse de nada.

También como antaño.

P.d.: Din, don, din: se ruega al señor Felipe Glez. que se pase por la sección de radicales de la planta sótano. Allí comprobará como esos niños a los que también se les ha desahuciado,el día de mañana no tendrán ningún problema en arrojar cócteles molotov a la cara de la gentuza que ha permitido dicha situación. Desesperación lo llaman. Y está en oferta, señor Glez. La oferta que ustedes han lanzado.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La Patrulla Filosófica al rescate

Mr. Pamplinas y su siniestro esbirro, el Dr. Obvio, han conseguido doblegar a todo un país a su gusto. Sin consultar con nadie. El poder que emana de su mayoría absoluta les da la fuerza necesaria para ello. Son los héroes del día. Ningún padre atribulado se irá a quejar porque su hijo adolescente le haga preguntas incómodas. Sólo verán la tele o disfrutarán del último videojuego con colorines. Como ellos. Lo importante es producir, entretenerse y morir.  Producir, entretenerse y morir. Todo lo que quieran saber les será revelado por wassap. Nadie se volverá a replantear una vida alternativa. ¡Pensar por si mismo!, ¡qué disgusto! Eso sólo trae manifestaciones y porrazos.

Lo más importante es el dinero. Dinero para costearse una operación, para comprarse un coche o la televisión de nuevo formato. Dinero que podremos devolver en cómodos plazos al banco. De por vida. Porque nunca tendremos suficiente.

Que un político no cumpla nada de lo prometido... es normal. No quedaba otro remedio. Que nadie asuma responsabilidades aunque haya muertos de por medio....es normal. No quedaba otro remedio. Que  un empresario estafe a sus trabajadores y además se burle de ellos.... es normal. No quedaba otro remedio. Que te suban los impuestos y te quiten derechos sociales para pagar sus platos rotos...es normal. No quedaba otro remedio. Esta letanía será repetida a modo de mantra, a modo de resignación en un futuro no muy lejano.

En Bachillerato ya no se harán preguntas. La Filosofía ha quedado relegada a materia optativa. Sí, sí, como lo oyen. Y con nocturnidad y alevosía. Sin que muchos se hayan enterado. Como se hacen las fechorías. La acaba de perpetrar este Gobierno.

Observar, describir, dudar, investigar. Dialogar, confrontar distintos puntos de vista, sacar conclusiones lógicas, elaborar leyes. Establecer normas éticas, de comportamiento. ¿Para qué? Todas estas funciones que la Filosofía ha ido forjando, paso a paso, desde hace más de dos mil quinientos años, han pasado a ser materia optativa.

Tú decides, chaval.

No te preguntes por qué. Reza y punto. Marca el paso y punto. Haz lo que te decimos y punto. No necesitas nada más. No quieres nada más. Como en una película de serie Z.

Afortunadamente estamos en los libros. Y también en la red. Y no nos vamos a rendir. Lucharemos en cada píxel, en cada esquina, en cada graffitti. Desarrollaremos el pensamiento crítico. Le daremos la forma más insospechada. Algún día verás algo que no te cuadre. Y dudarás. Abrirás nuestras páginas. Nos buscarás a través del oráculo google. Y ahí estaremos. Pendientes. Dispuestos al combate dialéctico, a la lucha intelectual.

Somos la Patrulla Filosófica. Y estamos aquí para razonar.

Lógicamente.

martes, 4 de diciembre de 2012

Pánico en la Sanidad Privada

Al señor de la foto le hemos pillado tomándose un refrigerio.Ahí, recuperándose del susto. No es para menos. Entró porque creía tener una esguince y salió hecho un monstruo. Claro, que todo esto no le ha salido gratis. Además de enfermo, ha salido apaleado con todo el dineral que ha soltado. Preoperación, operación y postoperatorio le han salido por un pico. Y como no tenía el montante, le han hecho unos apaños. Así que ahora le toca ir al banco a pedir un bonito crédito. A ver si le arreglan los desperfectos. O a rogarle al seguro, que se lo cubra. Como en Estados Unidos.

Y es que ir al médico, gracias a las privatizaciones, se va a convertir en lo más parecido a ir a un taller. Entras con una cosa y sales pagando cuatro o cinco. El caso es recaudar. ¿Y quién mejor que los sufridos ciudadanos para ello? Nuestros impuestos ya no sirven para mantener este gasto público. Servirán, a partir de ya, para pagar las deudas que otros han contraído con nuestros ahorros. Bien en obras sin sentido, bien en una mala gestión de los hospitales.

Por qué ha pasado esto, a estas alturas del partido, es lo de menos, la verdad. En un país donde el sistema político, la cultura, y su reflejo en la televisión es de mayoría zombie, es decir, sin cerebro, nadie ha tomado medidas dignas del llamado "mundo civilizado". El ejemplo lo tenemos en el actual Ministro de Economía, sin ir más lejos. El máximo representante en España de la empresa Goldman&Sachs. Una de las que provocó la crisis. Y ahí le tenemos, gestionando todo el dinero de un país. ¡Toma ya! En otro lugar, le prohibirían gestionar hasta un kiosco de pipas.

¿Y qué decir de los culpables? Nadie dimite. A nadie se le piden responsabilidades. Y lo que es peor, ningún político decente tira de reglamento (es decir, de Constitución) para poner los puntos sobre las íes. Lo que viene siendo un sin Dios, vamos.

Nosotros, como cada vez tenemos menos dinero, nos las ingeniaremos para ir saliendo del paso. Y si las cosas se ponen feas, a tirar de santoral o de algún curandero. O tal vez de médicos en paro, que como los profesores, por desgracia, cada vez habrá más. Y se anunciarán en las marquesinas de los autobuses.

Y pensar que hemos tenido un sistema sanitario que ha sido la envidia del mundo entero....

martes, 6 de noviembre de 2012

Disimulando, que es gerundio

¿Se acuerdan ustedes de aquel famoso juego infantil? ¿Ese en el que te daban una colleja, te dabas la vuelta y aparecían dos o tres infames "amigos" tuyos diciéndote: pío, pío que yo no he sido? Pues algunos, aún de mayores, lo siguen practicando. Y con el paso de los años, de manera más profesional.

Los políticos son un buen ejemplo de ello.

¿Dimitió alguien por el caso Prestige? ¿Y por la tragedia del Yakolev? ¿No, verdad?  Alguno argumentó que eran unos simples "hilillos de plastelina" y ahí le tenemos, con mayoría absoluta, de Presidente del Gobierno. Otro, para quedar bien, hizo difícil lo fácil. En vez de tomarse su tiempo para identificar los cadáveres, nada, nada, a liarla parda por las prisas. Y sumar un disgusto más a las sufridas familias. E irse luego de rositas.

En el lado opositor (para que luego digan), el de la ceja and friends... negaban lo evidente. Que el barco hacía aguas. Lo malo es que la que antes era oposición y ahora manda,  lo niega ahora. ¿Verdad, señora Báñez?

Con esta tradición chapuceril a las espaldas (por nombrar sólo algunos casos recientes), ¿alguien cree sinceramente que se depurarán responsabilidades por la tragedia del  recinto Madrid Arena? ¿O por el mamoneo que ha habido en Bankia? ¿O por las megaobras millonarias donde se han dejado nuestros impuestos? ¿Rodará (figuradamente) alguna cabeza? ¿Habrá alguna dimisión?

Aquí, lo que mejor se sabe hacer es echarle siempre la culpa a otros. Cuando alguien les señala, desvían la  mano acusadora hacia otro y éste hacia otro y así sucesivamente. Pío, pío que yo no he sido, afirman alegremente. Como algún estudiante de Primaria.  O justificándose con la siguiente frase: " esto estaba así cuando llegué". Como Homer Simpson. (Algo de mayor nivel, como corresponde a su cultura).

Lo cachondo del caso es que esto no es una serie de dibujos animados. Es la vida real. Y mientras unos escurren el bulto, otros sufrimos las consecuencias. Es decir, los de siempre: el pueblo.

Así que ¿Para qué seguir engañándonos? En la redacción no damos un céntimo porque algún responsable político tenga una actitud moral. Que le eche lo que hay que echarle (dignidad) para asumir su parte de culpa. Haberlos, haylos. Como las meigas. Pero son los menos. Apenas una gota de agua en el océano.

Deberían volver todos a las aulas. Y dejar la asignatura de ética como obligatoria. Y no poder cambiarla por la de religión, como hasta ahora.

Como hicieron en su día.

jueves, 11 de octubre de 2012

Democracia Zombie

Desde que en  2009 sus señorías declararon los videojuegos como bien de interés cultural, la población española se ha puesto a jugar como loca. Por la cosa cultural, claro. Que nadie de fuera venga a decirnos que no somos un pueblo culto, por Dios. Y no es que se note por las tertulias radiofónicas o de café que se dan en torno a ellos, como antaño se daban por política, arte o filosofía. No. Para eso están los foros en internet. Simplemente, llegamos a esta conclusión por entender como la vida en nuestro país se parece cada vez más a lo que Platón calificaba de "dudosa" realidad. Mezcla entre realidad y ficción, vaya.

Aparte de algún fanático de los rallies o de la F1 que te pasa en la autopista a más de 150 km/h, políticos y empresarios (al margen de la chavalada), son, por lo que intuimos, los máximos exponentes de la nueva cultura del siglo XXI.

Atrás han quedado libros de consulta y estudio para formarse como persona. Cientos de años de pedagogía y esfuerzo tirados por el sumidero. Adiós al espíritu de la Ilustración, definitivamente. Entramos en una nueva era donde el comportamiento a imitar viene reflejado en épicos combates digitales, (Si el Cid levantara la cabeza...) o, por ejemplo, el copia - pega que ciertos políticos han hecho del Grand Theft auto San Andreas, sin ir más lejos. Sobornos, chantajes en forma de regalos, corrupción.... Una vieja modalidad que si bien antes entraba dentro de lo éticamente despreciable, ahora, es sólo éticamente despreciable para menores de 18 años. Y así ha pasado, claro. Los mayores de edad se salvan. No limits, que dicen en algún anuncio de colonia.

Por seguir con esto de "fardar" de cultura, nuestros actuales gobernantes, entre comunión y comunión de su sección femenina, se han puesto las pilas y a golpe de decreto ley, están volviendo a recrear la realidad a su imagen y semejanza. Como a ellos les gustaría. Tipo Sims. Jodiendo al personal con tanto recorte, of course, pero haciendo y deshaciendo a su antojo. Que no se diga.

Sintiéndose los putos amos, otros, se decantan por juegos (culturales) más agresivos y así, tenemos a los Delegados de Gobierno de turno (Madrid, en el top 1), haciendo honor a Resident Evil y ordenando mamporros a diestro y siniestro, confundiendo ciudadanos manifestantes con muertos vivientes. Y así nos va.

Nosotros, que somos de la vieja escuela, echamos de menos las partidillas del arcade con sus inofensivos gráficos de marcianitos. No aspiramos a mucho más, la verdad. Tal vez a culturizarnos a la antigua usanza, con algún libro que otro bajo el brazo y no como otros, desde el Trivial Pursuit o la Nintendo Ds.
Somos así de raros. O del siglo pasado. Eso, fijo.


sábado, 22 de septiembre de 2012

Independizarse: ese nuevo marrón para los catalanes

En la Redacción todavía nos acordamos del día en el cual nos independizamos. Según salimos por la puerta de la casa paternal, la media neurona que nos queda, comenzó a cantar aquello de ¡¡libertad, libertad!! ¡¡sin ira, libertad!! e íbamos por la calle con esa sensación de superioridad (suponemos) que debe tener, ser el único acertante de la Primitiva. Nos sentíamos los putos amos. ¡Qué alegría, que alboroto! ¡¡Otro perrito piloto!!

Aquella sensación de euforia nos duró bien poco, la verdad. Hasta que llegaron las primeras facturas. Ahí entendimos que vivir por tu cuenta conlleva gastos y más gastos que cubrir. Que el chollito, en realidad, era el otro. Que papá y mamá eran un colchón donde apoyarse. Que eso de tener la ropa limpia y la comida caliente después de una noche kamikaze, no tiene precio. Que las cosas se rompen y si no has hecho una F.P. de fontanería y otra de electrónica, lo llevas clarinete. Qué no te surjan imprevistos, también. Y que donde estés, estés agusto y con un mínimo de higiene y vecindario amable.


Pues bien, queridos lectores, ahora los catalanes (o parte de ellos) se han hecho fans de Ikea y el famoso anuncio de bienvenido a la república independiente de tu casa, se lo han tragado con sedal y todo. Allá ellos. Que cada uno es muy libre de sentirse catalán, español o saturnino (natural de Saturno).


Lejos de entrar en polémicas políticas, sólo queríamos reflexionar en alto sobre el nuevo marrón que se les viene encima. Sí. Porque es un marrón. Será muy bonito y todo lo que ellos quieran pero no deja de ser un marrón...y de los tochos.


Para empezar, tienen que inventarse una nueva moneda, (los europeos pasan de ellos) cosa que no se consigue de la noche a la mañana. Aparte de lo devaluada que estará.

 Si quieren que se les tome en serio en el concierto internacional, necesitan una administración fuerte, un funcionariado curtido y dispuesto a la invasión de papeleo incipiente que se les viene encima. Claaaro. Ser independiente requiere nuevas señas de identidad. Millones y millones de deneís nuevos que se van a chupar los mossos de esquadra (¿se dice así?) y colas interminables de los sufridos pero nuevos ciudadanos. Eso para empezar. Y luego viene el referéndum. ¿Monarquía o República? ¿Pep I, rey de Catalunya? Sea  lo que sea, la persona que los represente se lo va a llevar por la patilla. O a ver si van a pensar los colegas que no va a tener los mismos lujos que su vecino español. Ya saben que cuidar la imagen es importante. Muy importante.

Y la seguridad. Un ejército potente para evitar futuras invasiones. Y créannos. Por nosotros, no va a ser. Bastante tenemos aquí con la que está cayendo. ¿Se aliarán con los monegascos, quizá y convertirán Cataluña en un gran casino para dar por saco al Eurovegas madrileño?

En resumen, para independizarse, en la vida real, se necesita pasta, mucha pasta. Y resulta que no sólo en España sino también en Cataluña están (los mismos que proclaman la independencia) diciéndonos que no, que no la hay. Y quitando pagas extras, hospitales y servicios sociales ná menos. Así que no sabemos de dónde la van a sacar. Un marrón, vamos. Y éste nuevo, otro. Y aquí no vale volver a casa a por la tartera, a que la llene mamá. No, no. Es decir, que vayan olvidándose de los derbis Madrid - Barsa, créditos varios y devolver competencias y dinero a partes iguales. Entonces, ¿quién va a poner todo el montante? ¿los políticos? Me parece que serán los de siempre: el pueblo.

Habrá que seguir jugando a la lotería.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¡¡Madres al rescate!!

Sí, amigos. Las madres han vuelto. ¿O nunca se habían ido? Simplemente estaban ahí, multiplicándose por dos, como de costumbre, hasta que les han tocado la fibra sensible. Es decir, el bolsillo.

Quién nos iba a decir que la tartera de toda la vida, ese instrumento del buen yantar casero, iba a convertirse en un arma arrojadiza, desfacedora de entuertos. Y es que con las madres hemos topado, amigo Sancho. A una madre no se le puede tocar las narices. Bastante tiene ya con sacar adelante a su prole como para encima hacerle pagar algo que no va a utilizar. Y una madre, cuando se pone, es capaz de todo y más. Si no, remítanse ustedes, queridos lectores, a su primera comunión y a esos vestidos y trajecitos tan pintorescos que lucimos, tan nuestros. A esa convicción férrea y a esa zapatilla del 24 largo para evangelizar al más ateo. Y lo conseguían. Vaya que sí. Ellas han sido (y no, ningún caudillo bajito) la auténtica reserva moral y espiritual de Occidente. Para que ahora vayamos pidiendo dinero por ahí, a Europa. ¡Pero bueno! ¿Es que no aprendimos nada de pequeños? ¿Ya no recuerdan que pasaba en sus casas si volvían con un duro de menos de la vuelta del pan? Cría cuervos... ya lo dice el refrán.

Así, como buena madre, ha venido la Merkel a nuestra querida piel de toro. A decirle a su niño, ahora presidente, que de pedir un rescate, que ni se le ocurra. Que apechugue con lo que ha hecho y que espabile, que ellos no son el banco de España (ainsss, ¡una de esas frases que tenemos grabada a fuego en nuestra memoria).

Y, por más que el nene sonría y ponga (como él sólo sabe)  la cara de bobalicón del Jaimito de las películas, mucho nos tememos que no nos queda otra, tal y como está el patio. Porque vamos a ver, aquí, quién únicamente se atreve a invertir es el hacendado yanqui para lo mismo de siempre: fiesta, fiesta y más fiesta. Nos vamos a convertir en las cutre - Vegas de Europa. Si ya somos su patio trasero, ahora, con felpudo. Atraeremos a lo más granado del sector mafioso de toda Europa. Lo normal, teniendo en cuenta que somos los primeros consumidores de cocaína del mundo. ¡¡Qué país!!

Allende los mares se siguen creyendo que somos una provincia de Méjico o que vamos todos vestidos de toreros y flamencas por las calles. No sabemos que diabólicas mentes les están reponiendo continuamente películas de Paco Martínez Soria, o, por el contrario, si la estética ochentera de Almodóvar tiene también mucho que ver en el asunto. Si a esto le sumamos la promoción de Hemingway por los sanfermines, imagínense ustedes cual es el cacao mental que tienen los anglosajones encima. Viendo el panorama, no es de extrañar que algunos estén empezando a renegar de si mismos. Claro, que éstos, inocentemente, piensan que los recortes allí empleados, se solucionan así, a lo bestia, cortando por lo sano. No se han dado cuenta que los mismos, son obra y gracia de aquellos que les han convocado para salir a la calle en alegre manifestación.

Y, mientras tanto, unos por otros, echándose la culpa estilo patio de colegio y la casa sin barrer. Esto, nuestras madres lo hubieran solucionado ya hace tiempo. A su manera. Que todos conocemos. Pero solucionado a fin de cuentas.

Más madres con tuppers (¿se dice así?) son las que hacen falta.

Amén.

sábado, 8 de septiembre de 2012

La masturbación: lo más políticamente correcto desde la Transición.

Sí, queridos niños y niñas. A la sección morbo - cotilleo - presunta seriedad de todos los noticiarios de este país ha saltado la noticia. Se ha difundido por internet (sin su permiso, claro) el vídeo de una diputada socialista de un pueblo de Toledo. ¿Haciendo qué? ¿Robando dinero público tal vez?, ¿Aceptando vestidos caros a cambio de los servicios prestados? Mmmm. Todo eso sería grave. Pero no.  Sólo estaba en plena reafirmación de su amor propio. Vamos, nada del otro mundo.

El cabrito que lo colgó en la red quiso provocar un escándalo y lo que ha conseguido es justo lo contrario. Desde este blog nos sumamos a las muestras de apoyo que ha recibido la señora Olvido Hormigos (¡¡mucho ánimo!!) y recomendamos a toooooooda la clase política española y extranjera que se masturbe más a menudo.

Verán, desde un punto de vista médico y otro punto de vista estrictamente más personal, nos atrevemos a afirmar que es cierto lo que dice la ciencia. Sí. Hemos tenido que probarlo para corrobarlo. La ipsación (como dice algún cultureta por ahí) es buena porque genera endorfinas, que son unos péptidos opioides endógenos (según la Wikipedia), que transmiten una sensación de buen rollo y de paz interior que te cagas. Lo que viene siendo un estado zen, vaya. Y eso es, precisamente, lo que más necesitan nuestros políticos hoy día. Y el resto de los mortales. Así no encontraremos las caras de mala leche, las decisiones de más mala leche y, en consecuencia, el egoísmo, la envidia, la corrupción y todos los males que nos aquejan hoy día.

Echándole un ojo a la Historia más reciente de este país, la Transición tuvo que ser el último momento donde nuestros políticos más alegremente jugaban al cinco contra uno. Y es que había mucho amor contenido. No se puede explicar de otra manera que se pasara de una dictadura a una democracia sin otra guerra civil de por medio. Todos tuvieron que ceder lo suyo y eso no se explica si previamente no había un ambiente zen en sus innumerables reuniones. No como pasó después. Que si la salvaje reconversión industrial de los 80, que si entramos en la OTAN, que si privatizamos a diestro y siniestro, que si la burbuja inmobiliaria, la corrupción reinante y los sueldos desorbitados, que si nos cargamos el estado del Bienestar, la paga extra de Navidad, etecé, etecé. ¡Que les vamos a contar que ustedes no sepan! Y todos se echan la culpa. Nadie dimite, nadie asume responsabilidades. En definitiva, se han vuelto más malvados y más tenebrosos que nunca.

En estas aguas turbulentas sobre las que nos ha tocado naufragar, que alguien pretenda montar un escándalo por difundir un vídeo privado de una concejal que rinde su pequeño homenaje a los tiempos de la Transición, es de tontos. Tonto el que lo ha difundido, tonto de capirote, de libro, por pretender hacernos escandalizar con cosas tan triviales y tan gustosas como cascársela. A esa persona le recomendamos hacer lo mismo: descargar. Y a todos nuestros lectores. La vida se ve con otro punto de vista, más sosegado y más alegre. Y es en esos estados cuando se han de tomar las decisiones importantes, las que hacen que nuestro rumbo cambie. En las que podemos llegar a un pacto por el bien de todos. Como en los años 70. Lo recomendaban hasta los dentistas.

¡¡Qué tiempos aquellos!! ¡¡Y qué música, oigan!!