Querido Presidente Obama:
Nos alegramos que hayas salido reelegido como nuevo imperator. Eso demuestra cuan avanzados están allende los mares. Aquí, por el contrario, todavía estamos con el hecho sucesorio. Al estilo medieval. Sí. Pero con un toque pop muy nuestro.
Como súbditos que pagamos religiosamente nuestros impuestos, aprovechamos la coyuntura para dirigirnos a su excelencia.
Aunque estemos en un rincón limítrofe del imperio, hemos de informarle que no disfrutamos de todas las ventajas del sistema democrático estadounidense.
Por eso, le instamos a que por fin lo haga. Porque ésta, su querida provincia, está hecha unos zorros. Entre desfalcos, corrupción y echarle la culpa a los demás, los ciudadanos de a pie nos vemos condenados. Creemos que un virus se ha instalado en nuestra clase política y les ha sorbido el cerebro. Bueno, un virus o el garrafón que consumen por ahí. En los bares del Congreso. Entre pleno y pleno, lingotazo al canto. Si no, no nos explicamos como nos llevan a la mayor de las indefensiones quitándonos derechos y libertades que hemos tardado años y años en construir. Lo gracioso del caso es que tenemos un librito llamado Constitución que nos garantiza, precisamente eso. Nadie le hace ni puñetero caso. Un descaro, vamos. Y, por más que se lo recordamos, nada. Como si no fuera con ellos.
En consecuencia, y ya que ustedes tienen experiencia, mande a alguien de Hollywood. Como Virrey, como agregao o como demonios quiera llamarle. Podria ser Russell Crowe, que en Gladiator lo hizo muy bien. O Denzel Whasington, que cumple con el papel. A Robert de Niro le pueden meter en el área sindical, que le va que ni pintado. Y a Jack Nicholson de portavoz del Gobierno. No hace falta que le disfracen de Joker. Ya se las pinta el solito con ese porte. De ministro de defensa, un clásico, Stallone o Bruce Willis. Bueno a Bruce, déjelo para interior, que le mola el rollito de salvar al personal. Y ha sido poli en muchas pelis, además. De ministro de trabajo, se nos ocurre a Susan Sarandon. Una mujer de armas tomar. Cualquiera le dice que no. Y de economía, a Michael Moore. Documentalista, encargado también de asuntos sociales. Repartiendo juego. Dándole pasta a la peña. La que nos han robado de los impuestos, la que nos han timado los bancos. De Justicia, con meter a Tom Cruise y su ¿ordenó usted el código rojo?, quedaría de vicio. Como si lo viéramos. Con tanto corrupto, tendría que ponerle un ayudante, claro. Que no iba a dar a basto, el pobre.
Mientras que esta petición llega, no nos queda más que despedirnos, deseándole toda la suerte del mundo en su nueva etapa. No se olvide de sus súbditos, César.
Y si no puede, (ya sabemos que los actores son gente muy ocupada), de perdidos, al río. Mande a Barrio Sésamo en pleno. Empecemos por el tema educativo. Total.
Por lo pronto, vaya acomodándose en su despacho oval. Dispóngase a ver, por televisión, como nos apalean, cual circo romano, mientras luchamos por nuestros derechos.
Y mírese el tema de la República, ande. Y la separación definitiva de los tres poderes. Para empezar.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
Disimulando, que es gerundio
¿Se acuerdan ustedes de aquel famoso juego infantil? ¿Ese en el que te daban una colleja, te dabas la vuelta y aparecían dos o tres infames "amigos" tuyos diciéndote: pío, pío que yo no he sido? Pues algunos, aún de mayores, lo siguen practicando. Y con el paso de los años, de manera más profesional.
Los políticos son un buen ejemplo de ello.
¿Dimitió alguien por el caso Prestige? ¿Y por la tragedia del Yakolev? ¿No, verdad? Alguno argumentó que eran unos simples "hilillos de plastelina" y ahí le tenemos, con mayoría absoluta, de Presidente del Gobierno. Otro, para quedar bien, hizo difícil lo fácil. En vez de tomarse su tiempo para identificar los cadáveres, nada, nada, a liarla parda por las prisas. Y sumar un disgusto más a las sufridas familias. E irse luego de rositas.
En el lado opositor (para que luego digan), el de la ceja and friends... negaban lo evidente. Que el barco hacía aguas. Lo malo es que la que antes era oposición y ahora manda, lo niega ahora. ¿Verdad, señora Báñez?
Con esta tradición chapuceril a las espaldas (por nombrar sólo algunos casos recientes), ¿alguien cree sinceramente que se depurarán responsabilidades por la tragedia del recinto Madrid Arena? ¿O por el mamoneo que ha habido en Bankia? ¿O por las megaobras millonarias donde se han dejado nuestros impuestos? ¿Rodará (figuradamente) alguna cabeza? ¿Habrá alguna dimisión?
Aquí, lo que mejor se sabe hacer es echarle siempre la culpa a otros. Cuando alguien les señala, desvían la mano acusadora hacia otro y éste hacia otro y así sucesivamente. Pío, pío que yo no he sido, afirman alegremente. Como algún estudiante de Primaria. O justificándose con la siguiente frase: " esto estaba así cuando llegué". Como Homer Simpson. (Algo de mayor nivel, como corresponde a su cultura).
Lo cachondo del caso es que esto no es una serie de dibujos animados. Es la vida real. Y mientras unos escurren el bulto, otros sufrimos las consecuencias. Es decir, los de siempre: el pueblo.
Así que ¿Para qué seguir engañándonos? En la redacción no damos un céntimo porque algún responsable político tenga una actitud moral. Que le eche lo que hay que echarle (dignidad) para asumir su parte de culpa. Haberlos, haylos. Como las meigas. Pero son los menos. Apenas una gota de agua en el océano.
Deberían volver todos a las aulas. Y dejar la asignatura de ética como obligatoria. Y no poder cambiarla por la de religión, como hasta ahora.
Como hicieron en su día.
Los políticos son un buen ejemplo de ello.
¿Dimitió alguien por el caso Prestige? ¿Y por la tragedia del Yakolev? ¿No, verdad? Alguno argumentó que eran unos simples "hilillos de plastelina" y ahí le tenemos, con mayoría absoluta, de Presidente del Gobierno. Otro, para quedar bien, hizo difícil lo fácil. En vez de tomarse su tiempo para identificar los cadáveres, nada, nada, a liarla parda por las prisas. Y sumar un disgusto más a las sufridas familias. E irse luego de rositas.
En el lado opositor (para que luego digan), el de la ceja and friends... negaban lo evidente. Que el barco hacía aguas. Lo malo es que la que antes era oposición y ahora manda, lo niega ahora. ¿Verdad, señora Báñez?
Con esta tradición chapuceril a las espaldas (por nombrar sólo algunos casos recientes), ¿alguien cree sinceramente que se depurarán responsabilidades por la tragedia del recinto Madrid Arena? ¿O por el mamoneo que ha habido en Bankia? ¿O por las megaobras millonarias donde se han dejado nuestros impuestos? ¿Rodará (figuradamente) alguna cabeza? ¿Habrá alguna dimisión?
Aquí, lo que mejor se sabe hacer es echarle siempre la culpa a otros. Cuando alguien les señala, desvían la mano acusadora hacia otro y éste hacia otro y así sucesivamente. Pío, pío que yo no he sido, afirman alegremente. Como algún estudiante de Primaria. O justificándose con la siguiente frase: " esto estaba así cuando llegué". Como Homer Simpson. (Algo de mayor nivel, como corresponde a su cultura).
Lo cachondo del caso es que esto no es una serie de dibujos animados. Es la vida real. Y mientras unos escurren el bulto, otros sufrimos las consecuencias. Es decir, los de siempre: el pueblo.
Así que ¿Para qué seguir engañándonos? En la redacción no damos un céntimo porque algún responsable político tenga una actitud moral. Que le eche lo que hay que echarle (dignidad) para asumir su parte de culpa. Haberlos, haylos. Como las meigas. Pero son los menos. Apenas una gota de agua en el océano.
Deberían volver todos a las aulas. Y dejar la asignatura de ética como obligatoria. Y no poder cambiarla por la de religión, como hasta ahora.
Como hicieron en su día.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Artículo recomendado del día: Los punkies tenían razón
Desde este humilde blog queremos recomendar la lectura de artículos que, a nuestro juicio, nos parecen harto interesantes. Como el que nos ocupa en este desapacible día.
¡Quién nos iba a decir después de veintitantos años, que las letras punk iban a pronosticar, mejor que los programas de madrugada, nuestro futuro más inmediato!
Una opinión que ya veníamos sospechando y compartiendo con su autor, Guillermo Roqués. Gracias por tu artículo y un enorme aplauso desde aquí.
A continuación, pinchen en el enlace de abajo y deléitense:
¡Quién nos iba a decir después de veintitantos años, que las letras punk iban a pronosticar, mejor que los programas de madrugada, nuestro futuro más inmediato!
Una opinión que ya veníamos sospechando y compartiendo con su autor, Guillermo Roqués. Gracias por tu artículo y un enorme aplauso desde aquí.
A continuación, pinchen en el enlace de abajo y deléitense:
jueves, 1 de noviembre de 2012
Monarquía Zombie (el resacoso del mes)
Y no. No es porque sea la noche de Halloween, precisamente. El título de resacoso del mes se lo lleva el primero de los españoles. Otro más para añadir a su larga lista. Y tampoco es que nos llene de orgullo y satisfacción. Que no, que no.
Hasta la fecha, en la Redacción teníamos claro que este rollito medieval era un mal menor en este país. Una figura impuesta en la Transición que estuviera más allá de los políticos, precisamente, para poner paz entre ellos. Que la gente de a pie (es decir, el 99% del personal) tuviera como referente. Una especie de árbitro del partido si quieren. Para evitar futuras guerras civiles visto nuestro pasado troglodita.
Pero va a ser que no. Que esto no es lo que era o lo que pensamos que tenía que haber sido.
Entre osos despistados, elefantes que pasaban por allí y yernos díscolos, amén de alguno, presuntamente, corrupto, del único trono que nos fiamos es del nuestro, del auténtico, el de Roca. Ni más ni menos.
Su última declaración aseverando que parecía que empezábamos ya a recuperarnos, que todos teníamos que hacer un esfuerzo y que España desde fuera se veía mejor, nos ha dejado patidifusos. Por tres simples razones:
En primer lugar, porque en vez de ir hacia arriba por las medidas de este gobierno, es al revés. Vamos más hacia abajo. Y ahí están los datos del paro para corroborarlo.
En segundo lugar, por pedirnos que hagamos más esfuerzos. Mire usted, señor, la gente normal y corriente (esos con los que se topa su hijo cuando decide darse un garbeo por Madrid), cada vez tiene menos poder adquisitivo y ya no puede (podemos) apretarnos más el cinturón. (Le recordamos que otros más pudientes, mucho más pudientes, ni tan siquiera lo hacen. No pagan al fisco lo que tendrían que pagar).
Y en tercer lugar, porque es cierto que en este país, visto desde dentro, den ganas de llorar. Sí. Sí. Que se lo digan a las familias que desahucian o a los que ya no pueden más y se quitan la vida. Ahí tiene usted razón, majestad. Ha dado en el real clavo. Por eso se ha tenido que ir fuera. Para verlo mejor. Ntchs.
Por todo ello, le otorgamos el título de resacoso del mes. Por culpa de esos mejunjes que le dan por ahí, sin duda. Los que le hacen decir estas cosas tan carentes de lógica. Si bajara más hasta donde está el pueblo llano y viera las cosas de primera mano, no desde el prisma gubernamental, igual se enteraría de lo putas que lo estamos pasando.
Allá usted.
Democracia zombie, política zombie, televisión zombie, cultura zombie, monarquía zombie.
¡¡Salud y República!! (O que pase el siguiente)
Hasta la fecha, en la Redacción teníamos claro que este rollito medieval era un mal menor en este país. Una figura impuesta en la Transición que estuviera más allá de los políticos, precisamente, para poner paz entre ellos. Que la gente de a pie (es decir, el 99% del personal) tuviera como referente. Una especie de árbitro del partido si quieren. Para evitar futuras guerras civiles visto nuestro pasado troglodita.
Pero va a ser que no. Que esto no es lo que era o lo que pensamos que tenía que haber sido.
Entre osos despistados, elefantes que pasaban por allí y yernos díscolos, amén de alguno, presuntamente, corrupto, del único trono que nos fiamos es del nuestro, del auténtico, el de Roca. Ni más ni menos.
Su última declaración aseverando que parecía que empezábamos ya a recuperarnos, que todos teníamos que hacer un esfuerzo y que España desde fuera se veía mejor, nos ha dejado patidifusos. Por tres simples razones:
En primer lugar, porque en vez de ir hacia arriba por las medidas de este gobierno, es al revés. Vamos más hacia abajo. Y ahí están los datos del paro para corroborarlo.
En segundo lugar, por pedirnos que hagamos más esfuerzos. Mire usted, señor, la gente normal y corriente (esos con los que se topa su hijo cuando decide darse un garbeo por Madrid), cada vez tiene menos poder adquisitivo y ya no puede (podemos) apretarnos más el cinturón. (Le recordamos que otros más pudientes, mucho más pudientes, ni tan siquiera lo hacen. No pagan al fisco lo que tendrían que pagar).
Y en tercer lugar, porque es cierto que en este país, visto desde dentro, den ganas de llorar. Sí. Sí. Que se lo digan a las familias que desahucian o a los que ya no pueden más y se quitan la vida. Ahí tiene usted razón, majestad. Ha dado en el real clavo. Por eso se ha tenido que ir fuera. Para verlo mejor. Ntchs.
Por todo ello, le otorgamos el título de resacoso del mes. Por culpa de esos mejunjes que le dan por ahí, sin duda. Los que le hacen decir estas cosas tan carentes de lógica. Si bajara más hasta donde está el pueblo llano y viera las cosas de primera mano, no desde el prisma gubernamental, igual se enteraría de lo putas que lo estamos pasando.
Allá usted.
Democracia zombie, política zombie, televisión zombie, cultura zombie, monarquía zombie.
¡¡Salud y República!! (O que pase el siguiente)
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