Padre Nuestro que estás en los Cielos:
A propósito de la destrucción de Sodoma y Gomorra, el diluvio universal y las siete plagas de Egipto. A propósito de la aniquilación del cinéfilo ejército comandado por Yul Brinner, la inquisición y la quema de herejes. A propósito de la famosa frase: "matadlos a todos, Dios sabrá distinguir a los suyos", las cruzadas, la verdad, la resurrección y la vida. A propósito de los trapicheos vaticanos, la pedofilia de los curas católicos y el lujo que te rodea mientras hay gente que se sigue muriendo de hambre en el mundo. A propósito de la guerras hechas en tu nombre, diversos golpes de Estado y el programita de Operación Triunfo (¡eccsss!)...
...Ya sabemos que también tienes tus cosas buenas. Gente responsable entre tus filas. Generalizar es de tontos. Hasta ahí llegamos. Por eso, Padre Nuestro que estás en los Cielos, ¿por qué no dejas que éstos sean los que manden? Aunque sea por una vez. Esos que reparten entre los pobres. Los que dan lo mejor de si mismos en los campos de refugiados. Los que luchan contra la crisis desde dentro, dando comida y consuelo desde los comedores sociales. ¿Por qué no dejas que manden los que saben cómo ayudar a un enfermo terminal de Sida? ¿A los que dialogan e incluso prestan tu casa a otras confesiones para que tengan su lugar? ...
Olvídate por un momento de salir en la tele, ese invento del demonio. Ganarías muchos puntos. Humildemente te lo pedimos, Padre Nuestro. Y, por supuesto, lo que más nos intriga: ¿Le ordenaste a Jack Nicholson el código rojo?
miércoles, 13 de febrero de 2013
jueves, 7 de febrero de 2013
Momentos estelares de la televisión: En el nombre de Jesús...(Cuarto Milenio)
A resultas de un fenómeno para-normal acaecido en una casa de Torrejón de Ardoz (al margen de la familia Mohedano - Jurado), ciertos contertulios del programa del Misterio decidieron comprobar por si mismos si aquello tenía algo de cierto o no. Y vaya que si lo tuvo.
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| ¡Cómo para no obedecer! |
Dentro enlace.
lunes, 4 de febrero de 2013
Hagan sus apuestas
Sí. Tal y como está la cosa, a Mariano, Mariano (no llegas al verano) se le están acabando las pilas. Y como es un modelo caducado, (recuerden nuestro post Mr. Pamplinas y sus amigos los humanos), no hay arreglo posible. Quizá estemos asistiendo a sus últimas manifestaciones públicas. Quizá sea el fichaje estrella de Gran Hermano. (De ahí lo de la tele) ¡Quién sabe! El caso es que ante la inquietante puesta en común de grandes antagonistas periodísticos, a este hombre (sospechamos), le quedan un par de telediarios o tres. Casi lo mismo que al ciclismo profesional.
Por ello, en la Redacción hemos organizado una porra interna y ya nos hemos apostado unos copazos, a ver quién es el próximo agraciado o agraciada que, de modo urgente, okupará (con k, porque nos puede pasar lo mismo que a Italia y Grecia), el Palacio de la Moncloa.
Tenemos dos - tres favoritos:
1) ¿San José María Aznar, que, tras revelación divina, bajará a la tierra y como un nuevo Cid Campeador regenerará su Partido y expulsará a los infieles? ¿Será capaz de reconquistar España él solito? ¿Acabará con las conspiraciones judeo-masónicas por fin? ¿Velará armas en el islote de Perejil? ¿Habrá mejorado su acento tejano?
2) ¿Súper Esperanza Aguirre, que, aburrida como una ostra, (pues es mujer de acción donde las haya) volverá como el rayo? ¿Acabará con los golfos - apandadores de su partido sin despeinarse? ¿Habrá duelo con el actual Ministro de Justicia? ¿Será inmune a la kriptonita que se oculta en los sobres? Una mujer que ha sobrevivido a un accidente de helicóptero y a un tiroteo en un hotel, no es por nada, pero habría que tenerla muy muy en cuenta. ¿Hará vicepresidente a Chuck Norris?
3) ¿Y un tal Pep Guardiola? ¿Impuesto por froilain Merkel? ¿Es por ello que decidiera irse a entrenar a Alemania? ¿Era todo una tapadera? Lo ha ganado todo con el Barça, por lo que no nos extrañaría nada. Y además, sería un buen reclamo tenerle como presidente de la nación. Frenaría la ansiedad independentista. (Al menos, hasta que ahorraran un poco más para pagarse su propia administración pública).
En fin. ¡Que Dios nos coja confesaos!, como se suele decir. O contentillos, al menos. Que para tristezas ya se encargarán ellos.
Por ello, en la Redacción hemos organizado una porra interna y ya nos hemos apostado unos copazos, a ver quién es el próximo agraciado o agraciada que, de modo urgente, okupará (con k, porque nos puede pasar lo mismo que a Italia y Grecia), el Palacio de la Moncloa.
Tenemos dos - tres favoritos:
1) ¿San José María Aznar, que, tras revelación divina, bajará a la tierra y como un nuevo Cid Campeador regenerará su Partido y expulsará a los infieles? ¿Será capaz de reconquistar España él solito? ¿Acabará con las conspiraciones judeo-masónicas por fin? ¿Velará armas en el islote de Perejil? ¿Habrá mejorado su acento tejano?
2) ¿Súper Esperanza Aguirre, que, aburrida como una ostra, (pues es mujer de acción donde las haya) volverá como el rayo? ¿Acabará con los golfos - apandadores de su partido sin despeinarse? ¿Habrá duelo con el actual Ministro de Justicia? ¿Será inmune a la kriptonita que se oculta en los sobres? Una mujer que ha sobrevivido a un accidente de helicóptero y a un tiroteo en un hotel, no es por nada, pero habría que tenerla muy muy en cuenta. ¿Hará vicepresidente a Chuck Norris?
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| Mou, tras enterarse de la posibilidad |
En fin. ¡Que Dios nos coja confesaos!, como se suele decir. O contentillos, al menos. Que para tristezas ya se encargarán ellos.
domingo, 3 de febrero de 2013
Ingestión - Digestión: He ahí la cuestión
Para prevenir antes que curar, hay que estar muy atentos. Hay que abrir bien los ojos. Lo que a priori puede ser una comida suculenta, quizá esté demasiado salpimentada, recalentada o escondidos sus defectos tras demasiada salsa. Y hay que tener cuidadín con esas cosas, que luego nos llevamos disgustos. Como es el caso. Y si no, a las pruebas nos remitimos.
Aquellos que prometían no subir el IVA, ni tocar la Sanidad o la Educación. Aquellos que aseguraban sacarnos de la crisis como se sacan los conejos de las chisteras. Aquellos que alardeaban de ser más patriotas que la propia patria, de mirar por el interés de todos, etc, etc...ahora, cuando son acusados de algo tan gordo que ni tan siquiera en sus propias filas todos son capaces de negar, no tienen la dignidad suficiente para dar la cara en los momentos decisivos. Total, ya que han incumplido sus promesas electorales, otro feo detalle, lo mismo da.
¿Por qué?, se preguntaba cierto protomártir futbolístico. Muy sencillo.
Por vergüenza. O por sinvergüenzas. Como ustedes prefieran. Por vergüenza, por ahorrarse el bochorno que supone contestar a preguntas que les puedan poner nerviositos perdidos y hacerles perder los papeles. O por sinvergüenzas. Por despreciar a la plebe, a todo un país pendiente de sus respuestas, y darlas, en modo monólogo - sermón de misa de doce, y tras una pantalla de plasma. Dando la cara. Detrás de un cristal, eso sí. Que ha sido mucho más patético. No entendemos el problema que supone no haberlo hecho si tienen su inocencia tan clara. Sinceramente.
A la memoria nos llegan, también, el desprecio con el que trataron a las víctimas del Yakolev 42 (y a sus familiares) por ocultar la chapuza que habían hecho y que pasara pronto ese marronazo. O llamando hilillos de plastelina a lo que en realidad era una marea negra en toda regla, víctima también de su incompetencia (era mejor seguir de cacería ese finde, ¿verdad, Mariano?). O irse a un balneario de lujo el mismo fin de semana que morían cinco chicas en una macrofiesta en un recinto que no se tenía que haber dado (y autorizado por ellos).
¡Ah! ¿qué no se acordaban de nada de esto? Pues pregúntenle a cierto juez instructor sobre cierta trama financiera que estaba investigando. A ver que le ha pasado por esto. O a los que le han sustituido. A ver si siguen en el caso. Y luego vayan a la farmacia. A comprar antiácidos y protectores estomacales. O, al menos, repásense la Constitución. Porque votar sin dudar antes, da lugar a estos dolores. O a otros peores que ya sufrimos antaño. A algo que no tiene nada que ver con la Democracia.
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