lunes, 11 de marzo de 2013

Literatura de Garrafón. Clásicos en 5 minutitos de nada

Nos dirigimos a usted, querido lector. Sí, sí, usted. El que apenas tiene tiempo para coger un libro. El que se pasa todo el día trabajando y después de llegar a casa, se quiere tumbar tranquilamente en el sillón, poner la tele y desconectar...

Cuando se va a la cama, derrotado, su mirada se topa con esa colección de libros de literatura clásica que tiene cogiendo polvo en la estantería. Ya sabe, la que compró por darle una pátina de nobleza a su salón. Que se dieran cuenta las visitas. Lo malo es que le pregunten por ellas. Siempre le reconcome esa idea. Por ello, se lleva, decidido a solucionarlo, uno de los volúmenes a la cama. Dispuesto a leer, poco a poco. Sin prisa. Y después de las dos primeras páginas, las palabras se le van cayendo hasta que se queda dormido. Una lástima. Que conste que lo ha intentado.

Para solucionar dicho problema, hemos encontrado en youtube a un grupo denominado el Cansancio. (¡Cómo no!). Porque es cansado leerse semejantes ladrillos, aunque culturicen. Máxime cuando estamos metidos en la cultura telegráfica de wassap y los 124 caracteres de twitter. Tenemos prisa, mucha prisa para todo. Por ello, estos chavales, y con un lenguaje asequible a cualquiera, se han molestado en resumir, traducir y condesar esos tochos en cinco minutitos de nada.  Para que usted pueda mirar, sin tener que forzar la vista, sus adornos literarios con orgullo. Y presumir de saber de que van. A las visitas, naturalmente.




miércoles, 6 de marzo de 2013

Un Ministro de interior y otras cosas del montón

Dice el excelentísimo ministro de interior que las bodas gays "no garantizan la pervicencia de la especie".  No sabemos si en realidad estas declaraciones las hizo después de meterse pal cuerpo algún sol y sombra o en su defecto anís del mono. Ambos, mejunjes peligrosísimos, como todos sabemos. O le dió alguna pelota de esas de goma. De rebote. En alguna exhibición. Como no ha aclarado nada al respecto, ya nos encargamos nosotros de rectificarle, mire usted.

En primer lugar, suponemos que se referirá a la especie humana, claro. Aunque nos sorprende, la verdad. No entendemos la relación entre matrimonio homosexual y extinción. Máxime cuando se pueden adoptar hijos o hacerlos por inseminación artificial. Cosas de esta época, ya saben. ¿O será que él teme que toda la humanidad salga del armario? ¿?

Igual se estaba refiriendo a otra especie. ¿La de los elefantes, tal vez? Esa si está en peligro de extinción. Aunque las últimas muertes que nos vienen a la memoria han sido cometidas por heterosexuales y de alto rango, además.

O tal vez hablaba de una especie vegetal. El fitoplancton, por ejemplo. Lo componen pequeñas algas verdes que dan alimento a muchas criaturas de la mar océana. Su alimento básico. Pero que nosotros sepamos, ningún matrimonio homosexual se dedica en su luna de miel a contaminar los mares y cargarse, de paso, la cadena trófica.

¿Podría ser el famoso y ultrasecreto Club Bilderberg? ¿Se reunirán en los banquetes de bodas homosexuales para trazar sus malvados planes de dominación planetaria? ¿Cuándo? ¿Antes o después de cortar la tarta? Igual es durante la barra libre. Porque tal y como está el patio, entre el aumento de la contaminación y cierto arsenal nuclear rondando por ahí... Eso sí provoca la extinción de la especie y no que dos chicos o dos chicas decidan contraer matrimonio. 

Y es que ya lo decían nuestros abuelos:

- ¡¡Ay, Manolete, Manolete!! Si no sabes torear,  ¿pá qué te metes? 

Resacoso del mes, no. De lo que llevamos de año. Como mínimo.

martes, 26 de febrero de 2013

Visto y oído: El corto de los despedidos ( o prescindibles)

Mientras unos cobran finiquitos en "diferido en forma de simulación" previo pacto, claro, otros, el resto, se encuentran con un correo electrónico donde se les anuncia la despedida. O ni eso. Ni acuerdo ni leches. Con un SMS o directamente con una apostilla en la cuenta del banco se percatan de su nueva realidad. De todo esto se encargan los departamentos de Recursos Humanos, los cuales, se comportan así, sin dar muestras de humanidad y mucho menos de trabajar por el bien de sus empleados, como es su obligación.

Por ello, el arte, que no escapa a la realidad social, ha plasmado en este corto una dulce y nueva forma de responder a esta sinrazón. Por falta de ética y de escrúpulos. Ya se sabe, donde las dan, las toman.

Chapó por su autor, Joan Álvarez Lladós.

Y ahora, queridos directores de personal repitan con nosotros: he sido malo y merezco un castigo, he sido malo y merezco un castigo...


jueves, 14 de febrero de 2013

Hacer el Paripé. Manual de instrucciones (2ª parte)

Esta visto que en este país no damos a basto. Si los políticos de turno, como advertimos en el post correspondiente, creen que cumplen con su obligación poniendo parches donde deberían operar, con sus propios problemas tiran de manual, dicen las frases al uso y todos tan amigos.

Así, ante graves casos de corrupción, tenemos la tan sobada "todo es mentira", "no he hecho nada malo" , " yo no tengo nada que ver" y la frase estrella " no dimito porque tengo la conciencia bien tranquila". Y los gastos. Eso ya lo añadimos nosotros. Sobre todo en confeti. O en coches y viajes de lujo. Detallitos de los amigos. Ahí es ná.

Estas nuevas "chicas Almodóvar" de la política, por lo tragicómico de la situación, merecen el óscar al paripé, que es lo que les falta. Da igual que la policía aporte pruebas, da igual que sea inmoral, el caso es no hacer eso, ni puñetero caso. Y no lo decimos nosotros. No. Mr. Pamplinas, que se sabe el manual de memoria, lo ha dejado bien "clarinete", para el que no se haya enterado todavía:

- " A veces la mejor decisión es no tomar una decisión, y esa es también una decisión."

Y aunque lo haya dicho públicamente para opinar sobre el rescate que no llega, seguro que aparece rotulado nada más entrar en la casa de los horrores de la calle Génova. Como si de una nueva puerta al infierno se tratara. Porque papeletas, lo que se dice papeletas, tienen la mayoría para bajar al subsuelo. Y guardadas en sobres, unos más que otros.