jueves, 31 de enero de 2013

Visto y oído: La canción del corrupto

Visto el patio de Monipodio en el que se ha convertido este país (¿alguna vez dejó de serlo?), inauguramos esta nueva sección para dejar constancia del sentir de toda la población. Ese noventa y nueve por ciento de a pie que contempla el muchomorrismo de políticos corruptos (negando la mayor) y chupópteros reales que no contentos con el braguetazo (tío, lo tenías muy fácil para vivir del cuento), se dedican a saquear las arcas públicas.

 Como la lista ya es larga y no queremos aburrir al personal, con un general "a todos ellos", va dedicada esta canción. (Adjuntamos letra debajo). Es lo que nos queda. Total, os indultará el ministro beodo de turno y luego os contratará alguna empresa amiga. No es de extrañar que, además, os empalméis.


Ni se paga con dinero ni se vende libertad
ganas me dan de hartarme de reir.
Que animal
no me extraña que te sientas infeliz.
Ser el rey del hormiguero no es motivo de envidiar
como si fuera el guarda del redil.
Ven p'aca
que parece que te has vuelto a confundir.
Te has metido en un barrizal
te has perdido en la cantidad.
Aprendiste a caminar
sin salir de la general.
Deprimido singular
te ha dolido la soledad.
Estabas tan escondido que te acabas de encontrar
No te da derecho ni el derecho mercantil
no digas más que se te ve venir.
Un pringao
que ya sabe que también se va a morir.
Cada mes un mes entero
cada vez cada vez más
aunque lo intentas hasta de perfil.
Te han cazao
es tu historia como vas a dimitir
Te has metido en un barrizal
te has perdido en la cantidad.
Aprendiste a caminar
sin salir de la general.
Deprimido singular
te ha dolido la soledad.
Estabas tan escondido que te acabas de encontrar.
Te has metido en un barrizal
te has perdido en la cantidad.



Autor: Rosendo Mercado. 




lunes, 28 de enero de 2013

De vuelta del país de los Reyes Magos

¡Y qué viajecito, oigan! La noche de Reyes no nos lo pensamos dos veces. Cogimos los trastos y seguimos a sus Majestades hasta su morada. Peor que esto no puede ser, nos dijimos. Y como sea verdad que vienen de la enigmática Tarttesos, fijo que la tapita de jamón no nos falta. Y el tinto. Y dicho y hecho.

Tras colarnos en la cabalgata, pallá que fuimos. Y en un abrir y cerrar de ojos nos encontramos en otro mundo, con otras gentes, de buen rollito. Jóvenes todos, que nos miraron extrañados tras salir de nuestros escondrijos.

- ¡Jó!, lo que hacen algunos por no pagar la entrada, dijo uno de los camareros.
- ¡Un momento! ¿No estamos en el país de los Reyes Magos? Teníamos la esperanza de ir a un sitio mágico donde no existieran la pobreza o la corrupción generalizada. Donde los políticos fueran honrados, sin sueldos estratosféricos, ni viajes en primera. Donde la financiación fuera transparente y el que cogiera algo de la caja fuera a la cárcel. Inmediatamente.
- Bueno, bien mirao, aquí dentro no hay nada de eso. Sólo gente corriente que viene a tomarse algo y a echarse unas risas.
- Bueno, ¿y dónde estamos?
- Este garito se llama Tarsis. ¿Suena exótico, no? Pero es un sitio sin mayores pretensiones. De barrio, de los de toda la vida. Aquí nadie mete mano en la caja ni cosas por el estilo. Queremos que nuestros clientes estén contentos. Antes que recortar ahí, preferimos quitarnos de lujos nosotros. Como sustituir esa pantalla que veis por una televisión normal para ver los partidos.
- Muy lógico. Sí.
- Aquí lo primero que se recorta es en pijadas. No en lo esencial. La calidad de la bebida es lo primero. ¿Queréis comprobarlo?
Hablamos mucho con el dueño.
El joven de enmedio.
- Bueno, ya que estamos...

Y así ha sucedido. Hasta ahora. No sabemos ni cómo ni por qué. Cuando salimos por la puerta, casi había pasado un mes. Una historia de lo más rara. Sí. Pero verídica. Gaspar, Melchor y Baltasar cumplieron nuestros deseos. No nos confundimos de carroza, por tanto. Y había jamoncito.

Entre otras cosas.

sábado, 5 de enero de 2013

Nuestra carta a los Reyes Magos

Queridos Gaspar, Melchor y Baltasar:

Ante todo perdonen sus Majestades por la tardanza. Sabemos lo atareados que andan por ser el día que es, pero más vale tarde que nunca, que decían nuestros mayores cuando llegaban a casa a deshora. 

A pesar de todos los que poblamos la Redacción (Entre 1 y 35.000, según la cifra tope de ciertas instancias gubernamentales), nuestro deseo es unánime y bien sencillo: que se acabe el garrafón, por favor. Empezando por aquí mismo. Entre Gibraltar y los Pirineos. Lo que viene siendo la conocida como P. I. (Península Ibérica, en pleno Norte de África). Está haciendo estragos. Sobre todo entre nuestros gobernantes y últimos modelos empresariales. Después de un par de lingotazos, como tenemos comprobado, ciertas partes del cerebro van mermando su capacidad neuronal. Lo que lleva a una alteración de lo mundano. Y, lamentablemente, es ahí, cuando, tras la intoxicación etílica, no sólo se dicen sino que, también, se cometen las acciones más patéticas del momento y alrededores. 

Y sospechamos que a los políticos, como al común de los mortales, se la cuelan muy a menudo. Debe ser por ser humanos. Y algunos, con cara de panoli, no les decimos más. Por lo que, ¿quién se resistiría a engañarles?

Interroguen a este gobierno y al anterior. Que les pregunten. ¿Iban pimplaos cuando se dejaron engañar por los informes del B. E. (Banco de España) mostrando balances positivos? ¿Y por negar la evidencia de la Crisis, lo que nos hubiera ahorrado tiempo y sufrimiento? ¿Iban pimplaos cuando tomaron las decisiones contrarias de lo que prometieron en su campaña electoral? ¿Y por nombrar al presidente de una de las entidades responsables de esta crisis ministro de economía? ¿Iban muy perjudicaos en Telefónica por fichar como consejero al que dejó el FMI y Bankia hechos unos zorros? ¿Quién será el siguiente, el Dioni?¿O por hacernos repagar lo que ya nos descuentan en la nómina todos los meses? ¿Y por tener una justicia, una educación y una sanidad de insert coin? ¿Esto qué es?, ¿ El país de las tragaperras?

No cejamos en nuestro noble empeño, Altezas. Si beben, que sea agua. Que aclara la vista. Que es lo suyo. Tener las dioptrías bien, a la hora de hacer ciertas políticas. Y pensar en todos, no sólo en los que más tienen, que sólo aportan calderilla a la hucha nacional.

Que se acabe la mala bebida, y por ende, la mala política. Y si es incierto que bebieran antes de...por favor, traigan otros nuevos. Que éstos, se han olvidado al servicio de quién están.

Gracias por su atención. Y ya saben que esta noche, cuando vengan, están invitados a café y roscón.

viernes, 4 de enero de 2013

Desde la cabina del pinchadiscos: Tony Zenet

Nunca es tarde si la dicha es buena. Que seamos un blog políticamente incorrecto en algunas cosas, no nos impide disfrutar de otras. Como la lectura, el cine y la música. Y de música hablamos. Para empezar esta nueva sección, que mejor que inaugurarla con algo de la tierra, de lo que se fabrica aquí. Por eso, recomendamos a este chaval malagueño que acaba de sacar su tercer disco a la venta, La menor explicación.

Los dos anteriores, todas las calles y los mares de la China, son una delicia para los sentidos.

Esta mezcla de jazz, bossanova y bolero hace que tus pies te pidan un baile, en compañía, o si estás solo, con la compañía que imagines. Con canciones como la que a continuación les ofrecemos,  es irremediable dejarse llevar.