lunes, 9 de septiembre de 2013

Confucio inventó la confusión




- ¡¡UN CEREBRO!! , ¡¡UN CEREBRO!!, ¡¡UN CEREBRO!!, gritaba la modelo zombie entusiasmada.

Ya no volvió a ser la misma desde entonces. 



sábado, 3 de agosto de 2013

En la fila de los mancos: crítica de "Lobezno inmortal"

Con papá en el rodaje
Hola, soy Hugh Jackman, el verdadero, sí, el que va disfrazao en la foto.Os voy a contar en tercera persona, el nuevo enfoque existencialista que se esconde tras mi arriesgadísima (tuve que engordar 30 kgs.) y última película: Lobezno inmortal.

La cosa va como sigue: Lobezno conoce chico. Chico se encapricha de Lobezno. Chico le invita a pasar unos días en su casa, en Japón. Lobezno no es gay. Así, no hay manera. Chico, entonces, elabora un malévolo plan.  Chica que trabaja para chico invita a Lobezno. El lobito, que está más sólo que la una, pilla la indirecta y piensa beneficiarse a la susodicha durante y después del camino.

Imposible.

A pesar de ese cuerpazo, Lobezno no pilla ni en sueños (esto es literal, ya veréis, ya). Entonces, lo manda todo a paseo y como ya está hasta las narices de matar gente, en vez de emborracharse, le da por comer. Normal, sabiendo que tiene un hambre canina.

Su madíbula de adamantium comienza a devorar todo lo devorable y en un arrebato, se zampa a la mafia japonesa, poco hecha, vuelta y vuelta. ¿Y qué le había hecho la mafia japonesa? ¿Acaso le habían invitado a un restaurante vegetariano? ¿Le obligaban a usar los palillos en vez de sus garras?

¡¡Eso no se le hace a un X-Men, señores!!

Y dicho y hecho. Lobezno en una terrible escena, se convierte en el Lobo de Caperucita y no deja ni el mango de las katanas.

Mi madre estaría orgullosa de ti, tío.

Después del pifostio, Lobezno se insinúa con la chavala que lo acompaña. Ésta, se niega. Le van los gatos, no los chuchos. Mal rollo, Logan. Esta noche tampoco pillas cacho.

Y así pasan tres cuartos de peli. Tenemos a un mutante desesperao poniendo mensajitos a las tres de la madrugada mientras se jarta a pasteles. Como cualquier tuitero.

Y aquí viene el rollito filosófico que os comentaba.

¿Hay que ceder a las tentaciones? ¿Sí o sí? ¿Es muy arriesgado vestir con licra amarilla?

Al final, entre la típica balada con la típica puesta de sol y más de un japo cabreao porque Lobezno siempre se va sin pagar de los restaurantes, nuestro prota vuelve a los Estados Unidos, orgulloso de sus hamburguesas XXL y sus perritos calientes, (aunque esto suene un poco caníbal).

Chico no consigue nada con Lobezno. Ni éste con las chicas. (A pesar de sus abdominales).

¡Así es la vida, amigos!

P.d.: Se me olvidaba. El título viene a cuento de una escena a lo "300" donde me como unos huevos fritos con chistorra a cámara superlenta. Para deleite del personal.

lunes, 29 de julio de 2013

Desde la cabina del pinchadiscos: La Orquesta Mondragón

Hola, mi amor, soy yo tu lobo, viaje con nosotros, ellos las prefieren gordas... Con títulos como estos, los que ya tenemos una edad, hemos tarareado y cantado dichas frases en nuestra más tierna juventud. Nadie como La Orquesta Mondragón para fusionar el teatro y la música encima de un escenario. Nadie como ellos para dar rienda suelta a la imaginación y al esperpento sobre unas tablas. Una lástima que no haya más grupos así. Un guiño a la antigua Comedia del Arte italiana del siglo XVI. 

Con una escenografía de lo más variopinta y la poderosa voz de Javier Gurruchaga al frente (showman donde los haya), La Orquesta Mondragón no ha parado de dar guerra desde 1976 hasta ahora. Sí. Hasta ahora. Porque no se han detenido. El problema viene dado por lo de siempre y los de siempre: la ceguera musical de este país, que sólo saca productos prefabricados para gente prefabricada que vive delante del televisor. Vender, vender, vender...Tener el chalet más grande, la piscina más grande, la barbacoa más grande, el coche más grande y el alma en venta. La todopoderosa industria discográfica española vendería a su madre si hiciera falta y con ella, todas las grandes empresas que la sustentan. Por eso, La Orquesta Mondragón ya no sale en los medios. No son jóvenes, no son maleables, no son rentables por tanto.

Para ellos, desde aquí, nuestro pequeño homenaje. Para que vean ustedes como se las gastan en directo. Una gente y unos músicos que sin salir del sanatorio mental del que llevan el nombre, bien podrían sacarnos a los demás del nuestro y hacernos olvidar, por un rato, la santa, apostólica y romana televisión.


viernes, 26 de julio de 2013

Spanish Fiction

Sí, amigos.Con tantos palos que nos están dando, nos vemos inmersos en una película de Tarantino. Violencia contra el ciudadano, el cual no tiene ninguna culpa de la crisis que se ha generado. Violencia de todo tipo: laboral, institucional y fiscal. Violencia a golpe de decreto Ley (sobre todo contra las mujeres), violencia a golpe de porra y violencia moral, indultando a kamikazes, banqueros corruptos o despreciando al parado con un que se jodan. Violencia propia de políticos - gentuza que se creen por encima del bien y del mal. En fin, de chiste.  Hasta en Hollywood se chotean de lo que pasa en ésta, su querida provincia occidental.

Ni los X - Men, ni los Vengadores, ni tan siquiera Bruce Willis serían capaces de salvarnos. Spanish Fiction total. Y si no, vean, vean...

Esto es de película.